Por Nataly Gutiérrez

En estos días se presenta en la capital una exposición sobre las momias más antiguas existentes en el mundo pertenecientes a la cultura Chinchorro, que habito en el norte de nuestro país, esta muestra constituida por 23 cuadros de técnica mixta, puestos en unas estructuras metálica, en el centro de las representaciones pictóricas se encuentra una réplica de momias, en la cual se encuentra representada un entierro familiar chinchorro con una ambientación con poca luz y música especialmente compuesta para la exposición por la artista Sofía Abarca, la cual es perfectamente asociada a la zona que perteneció esta cultura (zona norte).

La muestra, perteneciente a la pintora nacional Paula Rivera, que se presenta en la sala ubicada en la Multisala Cultural Baquedano (línea 5, Estación Baquedano, Mettro), se encuentra abierta a todo publico y totalmente gratuita, desde las 10.00 hrs. hasta las 20.00. Esta exposición es una buena oportunidad de conocer un poco de las antiguas culturas que un día habitaron parte de nuestro territorio y en especial saber de la técnica que utilizaron los chinchorros para haber mantenido de tan buena manera los cuerpos, al punto de llegar a tener las momias más antiguas que hay en el mundo.

Las verdaderas momias de la cultura chinchorro se encuentran en el Museo San Miguel de Azapa, ubicado en la ciudad de Arica. El que resguarda gran cantidad de patrimonios de arqueología y antropología.

¿Quienes fueron los chinchorros?

La gente Chinchorro habitaba la costa del desierto de Atacama desde Llo, en el Perú, hasta Antofagasta en el norte de Chile.

Cerca de 9.000 años atrás los primeros exploradores descubrieron la abundancia de vida a lo largo del litoral y, a medida que estos cazadores recolectores comenzaron a asentarse, se fueron transformando en pescadores expertos. En sus tiempos libres elaboraron simples, pero bellos instrumentos de pesca, como por ejemplo: anzuelos de conchas y cactáceas.

Sin embargo, uno de los aspectos culturales más interesante de Chinchorro fue su complejo sistema funerario. Alrededor de 7.000 años atrás estos pescadores comenzaron a momificar artificialmente a sus muertos, practica cultural que perduro por 3.500 años, y su epicentro cultural fue el área de Arica.

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